WTF?! astronómicos

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Probablemente la expresión “What The Fuck?!” es de las cosas que más gracia me hacen en mi sencilla vida. Tanto su pronunciación (en especial la del señor Havie) como verlo escrito en sus siglas WTF?! me hacen un repollo feliz y contento. Sobre todo que se haya convertido en un término: el WTF es una imagen, documento o dato que te deja totalmente picueto (pi-cue-to me encanta también) pero algo también te puede “dejar WTF”, puedes comentar ese algo con un “WTF”… es un universo de WTFs interminable que me encanta. Hace poco redescubría le mundo del blog (el de este sin ir más lejos) y por ahí comentaban un artículo de un periodista completamente delirante. Inmediatamente después de la cita (en cursiva) el blogger añadía un WTF?!, y solté una carcajada en mi soledad habitacional. El concepto WTF, en resumen, me encanta. Podría aventurar que la reacción “¿cómor?” podría ser una traducción española pero no acaba de ajustarse al original (como en todas las traducciones, se pierde algo de signficado… ay, qué penica)

Hoy me he estado poniendo al día en música y he escuchado un disco que me ha hecho pensar WTF canción tras canción. Así que he decidido compartir con vosotros lo que yo creo que son WTFs astronómicos. Es decir, algo que me ha dejado perpleja (aún resuenan ecos de picueta en mi cabeza). Explicaré por qué, pero antes quiero dejar claro que estos WTFs no son cosas que no tengan sentido, sean absurdas o curiosas: son simple y llanamente WTFs y lo siento pero no tengo otra manera de explicarlo.

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listéame fuerte

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El año pasado estuve un par de días preparando un post para volver con fuerza al blog pero la vagancia me pudo, me venció… así que lo dejé y hace poco releí qué había escrito y lo borré. Vuelvo a empezar

Con el fin de 2009 terminaba la primera década del siglo XXI y era hora de frotarse las manos en el mundo del periodismo y sacar lo que más lectores da: las clasificaciones con el epíteto “de la década”.

La gente no tiene tiempo para formarse una opinión propia o interesarse por las cosas generales: ahí están los periodistas para darles aquello a lo que tienen que recurrir en sus conversaciones. Los mejores discos, goles, libros, destinos, actores, polvos…. del período deseado (normalmente 10, 25, 50 o 100 años). Con la llegada del 2010, las revistas musicales se arremangaron y empezaron a hacer sus top 50 /100 de la década.

Hasta la tipografía del título es más variado que lo que contiene la clasificación

A mi no me gusta clasificar nada: soy ordenada y maniática en cuanto a ropa en el armario o cubiertos en el cajón se refiere, pero en cuanto a gustos, no sólo soy incapaz sino que me declaro en contra de elegir canciones/discos/libros/películas imprescindibles, trascendentes… partiendo de que no soy quién y siguiendo porque no me decidiría nunca. Pero tampoco doy mucha más autoridad a un periodista musical o un músico… hace poco leía en un genial artículo de Vicisitud y Sordidez sobre G. Sanz que la crítica cultural no tiene mucho sentido, pero es que la musical todavía menos. No estoy del todo de acuerdo en cuanto a la crítica artística o la cinematográfica, pero sí en la musical. La cultura es algo sensorial y, aunque se traduce en procedimientos técnicos y tecnológicos, no siempre es fácil describir una obra cultural, incluso se hace difícil saber si gusta o no. Reflexionando un poco, no tiene sentido (y es imposible) percibir un disco o una pintura apartando todas nuestras experiencias… La crítica cultural se convierte en algo totalmente subjetivo que, por muchos conocimientos y vivencias que acumule el periodista, se acaba resumiendo en “me gusta” o “no me gusta”. Hay mil maneras de decir esas sencillas palabras: de manera pedante, intentando basarte en sus procesos de creación o las ideas que el artista imprimió en ella… da igual, a veces ni el artista está del todo convencido de eso (también hay obras que nacen de pensamientos totalmente espontáneos o absurdos y gustan) y otras importa un pepino si las guitarras o la percusión suenan mejor o peor. Lo dicho, una cosa totalmente subjetiva que además no debería catalogarse en mejores o peores. Hasta aquí, no he inventado la rueda ni nada. Pero no es para eso para lo que escribo, sobre todo porque toda esta reflexión es una opinión en sí misma.

Clint Eastwood decía con mucha gracia “las opiniones son como los culos, cada uno tiene el suyo”. Más

Eres más mediocre que un rifle…

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… o el WTF más grande que he encontrado en alemán

Si hay algo que me guste más que perder el tiempo en el ordenador, a parte de aprovecharlo en él, son los idiomas. En otra vida fui filóloga pero en esta me toca ser una periodistilla que disfruta de las curiosidades más curiosas de la lengua. Os traigo una expresión tan enrevesada, peculiar y divertida como la española “hacer la 13-14″

Antes de ayer estaba escribiendo una reseña sobre la película “Yo, También” y reflexionando sobre cómo el personaje quiere ser común, normal, corriente y moliente, y un largo etcétera (los hay cortos también) estuve buscando sinónimos. Porque me sé unos cuantos en alemán, pero… veréis, en alemán nunca hay suficientes sinónimos. Así que me fijé en uno muy especial: “null-acht-fünfzehn”, esto es, “cero-ocho-quince”.

En seguida abrí nueva pestaña (CTRL+T) y lo googleé con fuerza: aparecía el artículo en la Wikipedia alemana y había una desambiguación. Por lo visto, el concepto 08/15 (a partir de ahora lo pongo así que si no es una palabra larga, y ya me paso el día entero en las prácticas escribiendo palabras interminables) gira en torno a lo “estándar”, lo “rutinario” incluso lo “anticuado”.

Paso a contaros las tres historias que podrían explicar por qué hoy en día tres números significan “vulgar”, todas ellas tienen que ver con el modelo MG 08/15 de la Primera Guerra Mundial, por lo que sospecho que todas son válidas y vienen a conformar el por qué se consideraba esta arma como la cosa más normal del mundo. Yo no tengo historieta favorita, a ver vosotros:

Dios mío, somos tan normales que hasta aburrimos Más

Retrato de un opresor y redentor

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Hablar de África nunca es fácil. El desangrado continente sigue metido en una casi eterna lucha contra la pobreza,  la violencia y la muerte. Algunos la ganan casi a cualquier precio. El presidente ruandés Paul Kagame es un buen ejemplo: desde hace años este dictador tiene entre sus fans a Bill Clinton, Tony Blair y Bill Gates porque ha traído cierto clima de estabilidad al país. El precio en su caso ha supuesto una fuerte censura, una de sobras conocida represión y sobre todo su impunidad.

El próximo 9 de agosto el presidente se enfrenta posiblemente a una reelección a pesar de que su imagen se ha visto dañada últimamente por “misteriosas” desapariciones y muertes de miembros de los partidos opositores y de periodistas. Además, la justicia española le ha acusado de crímenes de guerra y genocidio contra los Hutus entre 1998 y 2004. El último escándalo ocurrió el pasado 16 de julio, cuando el secretario general de la ONU, Ban-Ki-Moon le convocó para presidir una reunión sobre los objetivos del milenio en Madrid, junto a José Luis Rodríguez Zapatero, como preámbulo a la Cumbre de los Objetivos del Milenio que se celebrará en Nueva York en septiembre de este año.

La constante presión de medios, ONG y algunos partidos políticos ha hecho cancelar su asistencia al presidente español: “Las circunstancias actuales y una recepción con el jefe de estado ruandés podrían eclipsar la importante reunión de la ONU”. Así que empapeló a Miguel Ángel Moratinos para que fuese al encuentro y se quedó en la Moncloa sin recibir a Kagame. Éste por su parte rechazó este plantón y ha declarado que se ha visto enredado entre “asuntos de política interna española” y “estrafalarias acusaciones”.

Paul Kagame es un tipo peculiar, Más

sexy andrelo

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Querido Andrés Calamaro

Los festivales suelen ser para estar encantado de que toquen 5.000 grupos aunque sólo quieras ver a 4. A mi me pasó con el MetroRock: que si ‘Los Delinqüentes’, que si ‘Second’, que si ‘El tío Calambres’… muy bien, yo quería verte a ti.

A parte del bonito concierto de ‘elBicho’, el multitudinario de ‘Siniestro Total’ y el ‘extremoduriniano’ (¿?) de Melendi (¿de rumba a rock y de rastas a melenita lisa? caray qué potaje) había algo claro: el momento esperado era Andrés Calamaro, ‘Andrelo’ como se oye en alguna letra tuya.

47 añazos, no menos de 80 kilos, una americana negra con una calavera de ‘strass’ brillante en la espalda y tus gafas de sol (cómo no).  Arrancaste con Más

My generation (y otras)

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La película ‘Ghost World’ (adaptada del cómic con el mismo nombre) me ha dejado dos cosas claras:

1. Thora Birch está encantadora en su papel de criticona con look a ratos ‘nerd’ a ratos ‘punk’

2. Hay mucho detrás de 1 hora 46 minutos de la adaptación del cómic de Daniel Clowes.

No voy ‘spoilear’ la película (para eso ya tenéis blogs de cine mil); sino que, tras ver la película, me pareció interesante lo que leí por ahí de que ”es un resquicio de la Generación X” y me puse a husmear a base de Google y de Wikipedia.

Ya había oído hablar de la Generación X: en los Simpson (recordemos la declaración de Homer a Billy Corgan, cantante de ‘Smashing Pumpkins’ : “Thanks to your Gloomy, Depressing Music, My Children No Longer Hope for the Future I Can Not Afford to give Them” es decir, “Gracias a tu deprimente y lúgubre música mis hijos han dejado de soñar con un futuro que no puedo proporcionarles”) y en alguna que otra serie, película o revista.

La Generación X o Generación sin nombre, para ir al grano, es la nacida después en los 70, hijos de los hippies/beatniks estadounidenses de ‘mayo del 68′ que, como se les permitía todo (el lsd y la maría te hacen tolerante) se sentían ‘poco educados’ e, interpretándolo como falta de atención, ‘poco queridos’. Crecieron en los 80 totalmente abúlicos, conformistas, consumistas y criticones. Parió grupos como R.E.M, Sonic Youth o, en los 90, Nirvana o Alice in Chains. Toda una contradicción: grupos depresivos para jóvenes que les da todo igual, que no tienen claro su futuro.

Por ejemplo, en ‘Ghost World’, una adolescente es la que encarna ese consumismo, esa importancia por la moda, a la vez esa crítica continua con lengua envenenada y esa falta total de interés por hacer algo con su vida o relacionarse con alguien…

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la ventaja del escultor

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“Es exhaustivo” dice un hombre de barba gris a su acompañante femenina. No dice “¡qué lascivo!” o “¡qué explícito!”; está claro,  Auguste Rodin engaña a la gente.

Su arte impacta, y lo que parecían posturas obscenas, se convierte en “exhaustivo”. No lo son tanto sus 90 bocetos, expuestos desde el 13 de mayo y hasta el 6 de julio en la fundación MAPFRE. Trazos de lápiz, rápidos y suaves que hacía mientras observaba a una modelo caminar por su estudio y que luego coloreaba levemente con acuarela.

Parejas de lesbianas que se acarician, solitarias musas que se tocan el sexo, piernas abiertas… Rodin crea más lujuria en un esbozo de una mujer regordeta que LaChapelle en sus fotografías de jóvenes explosivas y aceitadas.

Los asistentes a la exposición, que sobrepasan todos los 40 años, se pasean entre las esculturas y dibujos de desnudos; comentan fríamente “mujer en cuclillas”, una muchacha en una postura imposible: su cadera desnuda está plegada y una rodilla acaricia su mejilla, como una gran rana erótica.

Preside la sala “el beso”, compuesta de dos figuras de yeso enormes, con enormes manos que se abrazan y se unen haciendo invisibles las bocas que se besan, como si fuera la unión de dos siameses.

¿Nadie se da cuenta del erotismo que desprende su arte? ¿Nadie ve los pechos, los sexos?

Rodin no fue polémico en su época, a mediados del siglo XIX. Vivió el París bohemio, el Moulin Rouge nocturno y la absenta en vaso grande. Pero ahora, entre el público madrileño cerca de la jubilación, aletargado en una clase acomodada, sorprendentemente tampoco consigue el escándalo.

Rodin engaña a todo el que mira su arte porque tiene la ventaja del escultor, esa que le permite ser sexualmente explícito, pero estéticamente insuperado.

 

sinceramente, ¿qué os parece? esta es la crónica que quiero presentar el lunes para “relato informativo II” en mi universidad. creo que he seguido algunas pautas que la profesora dio.

sin embargo yo lo veo super cursi

por favor, ante todo sinceridad

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